lunes, septiembre 30, 2024

No pasa el tiempo en vano

 

                    Plaza Mayor de La Alberca

Ahora que, a la vuelta de un encuentro de acuarelistas en La Alberca, he actualizado el blog que dedico, desde que falleció, a Rafael García Bonillo, del que en un hotel albercano hay varios y maravillosos cuadros suyos, caigo en la cuenta de que tengo este de mi obra muy pero que muy desactualizado. Y lo cierto es que, aunque el tiempo no pasa en vano y los años que vamos cumpliendo se notan en que cada vez cuesta más salir a pintar al campo o participar en concursos o exposiciones, vamos cumpliendo y no hemos arrojado la toalla en esto de la lucha por pintar cada vez mejor.

Y así, antes salíamos a pintar al campo tres días a la semana, y ahora con uno vamos que chutamos. Luego nos justificamos en que el invierno ha sido muy frío o muy lluvioso (más bien lo primero que lo segundo) y en verano hacía demasiado calor. Pero seguimos saliendo y también reuniéndonos a pintar en la sede de la asociación de acuarelistas los viernes por la tarde, y exponiendo -mañana tengo que llevar un par de acuarelas enmarcadas al centro cívico José María Luelmo, a la tradicional exposición colectiva de nuestra asociación en otoño- y asistiendo a encuentros como el reciente de la Alberca.

Hacía tiempo que no disfrutaba tanto como en este finde del 20 al 22 del corriente septiembre, en que nos hemos reunido en La Alberca a impulsos de la Agrupación de Acuarelistas de Castilla y León, de forma parecida a los encuentros que teníamos hace años fomentados por el Ayuntamiento de esta localidad salmantina y la cátedra de Arte del profesor Carralero en la Universidad de Salamanca.


              Camino con retama, en la salida a Renedo

Los últimos años íbamos en estas fechas un finde a Sedano, pero esta vez hemos querido recordar al maestro acuarelista Ricardo de Arce Bilbao, que nos acompañaba a la Alberca, y que falleció a principios de este año; fue presidente de la Agrupación Española de Acuarelistas, AEDA, la española más antigua, con sede en Madrid, de la que era entonces el mayor número de participantes en estos encuentros albercanos.


                           Siguiendo a Zbukvic

Digo que he disfrutado mucho en la Alberca, porque hemos pintado mañana y tarde -con el consiguiente cansancio de los como yo más cargados de años, que hago ahora 80- y encima yo lo he hecho al lado de mi hijo Juan, al que hace dos años inicié en la acuarela – pues desde pequeño le gustaba mucho dibujar - y que en poco tiempo y con ayuda, más que mía, de cursos con Castañé, Castro y sobre todo Vicente García, está teniendo muchos éxitos incluso en concursos de pintura rápida. La Alberca, con la imagen de las acuarelas de García Bonillo en la cabeza, es espléndida para encontrar rincones empedrados y casas serranas con aleros recortados al cielo en negativo.

Este encuentro me ha animado a recuperar los antiguos hábitos de concursar -me van a regalar mis hijos por mi cumples un trípode para bastidores grandes, que es lo que se lleva ahora en los concursos- y sobre todo salir al campo, a ver si tenemos un otoño bueno no solo para la setas -que dicen lo va a ser- sino también para salir a pintar árboles amarillos y rojizas viñas.

Y en cuanto a estilo y evolución, pues sigo trabajando la pincelada en húmedo, incluso aprovechando la experiencia de mi hijo Juan de colocar un plástico bajo el papel y humedecer este por los dos lados, lo que nos complica mucho la aplicación del pigmento para intentar contener su expansión pero da excelentes matices cuando se consigue, evitando las transiciones.

Sigue costándome luchar contra la tendencia a copiar la realidad, pues sigo pintando como si fuera de foto, lo que no es nada creativo. Hasta en La Alberca me ha pasado. Y eso que he pintado codo con codo con mi hijo que es justo lo contrario, y que no paraba de insistirme en que inventara. Seguiremos en la lucha. La verdad es que la pérdida de visión del ojo derecho que tengo por el desprendimiento de retina que sufrí, me da problemas para soltar la mano y seguir un dibujo verdaderamente creativo, menos fotográfico.

Antes de seleccionar las acuarelas que voy a incluir, miro las entradas anteriores en este blog y tengo la impresión de que avanzo como los cangrejos, para atrás, en vez de mejorar. Lo que pasa es que como pinto mucho menos, tengo menos material para presentar. Digo yo, aunque con tanto tiempo como ha pasado desde la última entrada ya podía tener más calidad que ofrecer. Bueno, esto es lo que hay.


             En el Camino Viejo de Simancas, Floristería Medina-Azahara

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